Hay tantos formatos de sonido que podemos hacernos un lío a la hora de decidir cual usar, cual aporta mayor calidad al sonido… echemos una vista rápida a los distintos formatos existentes:

Índice

Formatos sin pérdidas: WAV, AIFF, FLAC, Apple Lossless y otros

Para conocer la diferencia entre formatos con y sin pérdida visita Does Bitrate Really Make a Difference In My Music?. En resumen, hay dos tipos de calidad de sonido: sin pérdida y con pérdida. La música si pérdida conserva la calidad de sonido de la fuente original — en la mayoría de los casos, CD — intacta, por otra parte, la música con pérdidas comprime el archivo para ahorrar espacio (a cambio de disminuir la calidad). En los formatos sin pérdidas se incluyen los siguientes formatos:



Formatos con pérdidas: MP3, AAC, OGG y más

Para el día a día, es más probable que usemos formatos con pérdidas. Ahorran bastante más espacio, y si tienen una tasa de bits suficientemente alta (bitrate), será muy dificil de distinguir la calidad de la fuente original. A continuación se muestran los formatos que más se usan:

Entonces, ¿Cual deberías usar?

Ahora que hemos visto las diferencias existentes entre cada formato, ¿Cual deberíamos usar para nuestra música? En general, recomendamos usar MP3 o AAC. Son compatibles con la mayoría de reproductores, y la calidad de ambos es muy parecida a la de la fuente original si se codifica con un ratio de bits alto (bitrate). A no ser que tengas necesidades específicas, MP3 y AAc son las opciones más recomendables.

Sin embargo, hay algo que decir para almacenar música en formátos sin pérdida como FLAC.Aunque probablemente no notemos una mayor calidad, es bueno para almacenar música si tienes pensado convertirla a otros formatos más adelante — ya que convertir de un formato con pérdidas a otro con pérdidas (ej: de AAC a MP3) producirá archivos de menor calidad. En ese caso recomendamos FLAC. Además, podemos elegir el formáto sin pérdidas que queramos, ya que convertir entre formátos sin pérdidas no degrada la calidad del archivo.

Como conclusión final, podemos decir que no hay que obsesionarse con el tema. Simplemente hemos de estar seguros de escoger algo ampliamente compatible, no convertir entre dos formatos con pérdidas, y disfrutar de la música.

Referencias